Prepara tu camino hacia el embarazo. Descubre consejos de expertos para guiarte en este proceso y cuidar tu salud física y mental, creando el entorno ideal para la concepción.
Tiempo equitativo con los niños. Todos los quehaceres separados por igual. La carga mental dividida justamente. La crianza compartida puede sonar como un sueño, pero ¿realmente se puede lograr?
Incorpora las legumbres en las comidas de tu bebé a partir de un año con esta receta puré de legumbres para bebés. Para 4 raciones, ¡Lista en 20 minutos!
Añade carne a las comidas de tu bebé a partir de 6 meses con esta sencilla receta de puré de guisantes y patata con pollo para bebés. ¡Lista en 40 minutos!
Descubre cómo añadir carne y verdura a las comidas con esta receta de puré de calabacín y carne de tu bebé a partir de los 6 meses. ¡Lista en 25 minutos!
Según el NHS, el inositol, especialmente el myo-inositol, se ha estudiado por sus posibles beneficios en mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP), y puede ayudar a mejorar la función ovárica y la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, su uso debe ser indicado y supervisado por un profesional de la salud, ya que no está recomendado para todas las mujeres y no sustituye otros tratamientos médicos. Puedes conocer más sobre sus propiedades y usos en esta guía sobre myo-inositol.
¿Qué vacunas son importantes antes y durante el embarazo?
Según los CDC y el NHS, antes del embarazo es importante verificar el esquema de vacunación. Las vacunas recomendadas incluyen la de la rubéola, sarampión, varicela, hepatitis B y tétanos. Durante el embarazo, se recomiendan la vacuna contra la influenza y la vacuna Tdap (tétanos, difteria y tosferina) en el tercer trimestre para proteger al bebé.
¿Cómo puedo mejorar mi dieta para un embarazo saludable?
Una dieta saludable en la etapa de preconcepción debe incluir frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y grasas saludables. Es fundamental consumir ácido fólico para prevenir defectos del tubo neural, así como hierro, calcio, vitamina D y yodo. Se recomienda limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas. Mantener una correcta hidratación también es clave.