Entre 12 y 24 meses, tu pequeño comienza a explorar con mayor curiosidad. Descubre cómo apoyar su desarrollo emocional y social, establecer rutinas y fomentar hábitos saludables en sus primeros dos años. Encuentra aquí información creada por expertos para guiar sus primeros pasos en el mundo.
El Cereal Infantil NESTUM® Trigo con Leche es recomendado a partir de los 6 meses y aporta carbohidratos que contribuyen al desarrollo del bebé; y proteínas que contribuyen al crecimiento y mantenimiento de tejidos saludables. Además provee nutrientes que tu bebé necesita para apoyar un crecimiento y desarrollo saludables. ¡Y es de fácil digestión!
El Colado Gerber de Melocotón está hecho con puré 100% de fruta y sin azúcar añadida (contiene azúcares naturales de la fruta). No contiene preservantes, colorantes, ni sabores artificiales.
El Colado Gerber de Ciruela Pasa está hecho con puré 100% de fruta y sin azúcar añadida (contiene azúcares naturales de la fruta). No contiene preservantes, colorantes, ni sabores artificiales.
Es bastante común que los niños pequeños caminen de puntillas cuando están aprendiendo a caminar. Si lo hacen solo de vez en cuando y no presentan molestias, suele ser parte del desarrollo normal. Sin embargo, si el hábito se mantiene de forma constante después de los 2 años, o si notas rigidez, caídas frecuentes o dificultad para apoyar el pie completo, lo mejor es consultar con el pediatra para descartar algún problema muscular o neurológico.
¿Qué habilidades motoras finas debería tener mi hijo a su edad?
A esta edad, tu hijo debería empezar a garabatear con crayones, pasar páginas de un libro (aunque sea varias a la vez), apilar bloques, usar sus dedos para comer y probar la cuchara. También puede intentar encajar piezas grandes de rompecabezas y empujar juguetes con ruedas. Si notas que no realiza estas actividades o ha perdido alguna habilidad que ya tenía, es recomendable comentarlo en el próximo control pediátrico.
¿Cómo puedo manejar los berrinches de mi hijo?
Los berrinches son parte normal del desarrollo entre 1 y 3 años. Para manejarlos, lo mejor es mantener la calma, anticipar situaciones que puedan frustrar a tu hijo (como hambre o cansancio), ofrecerle opciones sencillas y redirigir su atención a otra actividad. Si el berrinche ocurre, evita gritar o castigar severamente; espera a que se calme y luego refuerza el buen comportamiento con elogios. Si los berrinches son muy intensos, duran mucho tiempo o incluyen conductas agresivas, consulta con el pediatra.