Desde los primeros sonajeros hasta los juguetes modernos, el juego ha acompañado a la infancia como una forma natural de aprender, expresarse y sentirse seguro.
Conocer el origen de los juguetes y el valor del juego libre ayuda a las familias a acompañar mejor el desarrollo emocional, social y creativo de sus hijas e hijos, respetando su ritmo y su forma única de explorar el mundo.
Los primeros juguetes: mucho más que entretenimiento
Desde tiempos muy antiguos, los juguetes han tenido un significado especial. No solo servían para divertir, también estaban ligados a la protección y al vínculo emocional con el bebé.
Los primeros sonajeros —hechos de arcilla, metal o semillas— cumplían varias funciones:
- Calmaban y entretenían al bebé
- Estimulaban los sentidos
- Representaban objetos protectores dentro de la cultura de cada época
Con el paso del tiempo, estos juguetes evolucionaron en materiales y formas, pero mantuvieron algo en común: acompañar los primeros descubrimientos del bebé con cercanía y cuidado.
De objetos simbólicos a juguetes seguros y accesibles
Durante la Edad Media y siglos posteriores, los juguetes podían estar hechos de hueso, coral, madera o incluso metales preciosos. Más adelante, la llegada del plástico en el siglo XX marcó un cambio importante.
Gracias a este avance, los juguetes se volvieron:
- Más ligeros y fáciles de manipular
- Más seguros para manos pequeñas
- Accesibles para más familias
- Adaptados a cada etapa del desarrollo
Hoy, más allá del material, lo importante es que el juguete sea adecuado a la edad, seguro y permita explorar libremente.
Jugar para construir o jugar para imitar
A lo largo de la historia, los juguetes han reflejado la vida adulta: carritos, muñecas, cocinitas, herramientas o figuras. Este tipo de juego de imitación ayuda a niñas y niños a comprender su entorno social.
Por otro lado, los juguetes de construcción —como bloques o piezas encajables— nacieron con una intención clara: aprender jugando.
Ambos tipos de juego aportan beneficios:
- El juego simbólico fortalece la imaginación y las habilidades sociales
- El juego de construcción estimula la creatividad, la resolución de problemas y la motricidad
No hay un tipo mejor que otro. La variedad enriquece la experiencia.
El juego libre: un espacio para ser y expresarse
Muchas familias se sorprenden cuando ven a sus hijas o hijos desmontar juguetes, tirar torres o “desordenar” la habitación. Aunque parezca caótico, este comportamiento es parte natural del desarrollo, especialmente entre los 18 meses y los 3 años.
El juego libre permite:
- Explorar sin reglas rígidas
- Liberar emociones
- Crear mundos imaginarios propios
- Fortalecer la autonomía
El pediatra y psicoanalista Donald Winnicott destacaba que el juego libre es una señal de bienestar emocional. Cuando una niña o niño juega con gusto, está mostrando que se siente seguro para expresarse.
Nota para familias: Siempre es importante supervisar el juego y asegurarse de que el entorno sea seguro, especialmente en edades tempranas.
¿Y el orden? Todo a su tiempo
Es normal que después del juego la habitación quede patas arriba. El aprendizaje del orden llega poco a poco, cuando el desarrollo lo permite.
Algunas recomendaciones prácticas:
- Reservar un momento específico para recoger juntos
- Convertir el orden en un juego más
- Mantener expectativas realistas según la edad
El juego es una experiencia vital, una fuente de bienestar y aprendizaje. El orden puede esperar; el disfrute y la exploración no.
Descubre más ideas, consejos y recursos para acompañar el desarrollo de tu familia en cada etapa en Nestlé FamilyNes.
Un espacio confiable para crecer juntos, a tu ritmo y con información respaldada por expertos.
Referencias
Organización Mundial de la Salud – Desarrollo infantil temprano
https://www.who.int/teams/maternal-newborn-child-adolescent-health-and-ageing/early-child-development
Zero to Three – Play and learning
https://www.zerotothree.org/resource/tips-on-playing-with-babies-and-toddlers/
Preguntas frecuentes
¿Por qué el juego es tan importante en la infancia?
El juego favorece el desarrollo emocional, social, cognitivo y físico. A través del juego, niñas y niños exploran el mundo, expresan emociones y fortalecen habilidades clave como la creatividad y la comunicación. [unicef.org]
¿Qué es el juego libre y por qué se recomienda?
El juego libre es aquel que surge de la iniciativa del niño, sin reglas impuestas por adultos. Es importante porque promueve la autonomía, la imaginación y el bienestar emocional. [unicef.org]
¿Es normal que los niños destruyan o desarmen juguetes?
Sí. Desarmar, tirar o reconstruir forma parte del aprendizaje temprano. Estas acciones ayudan a comprender causa y efecto, liberar energía y desarrollar habilidades motoras.
¿Cuántos juguetes necesita realmente un niño?
No existe un número ideal. Menos juguetes, pero variados y adecuados a la edad, suelen favorecer un juego más creativo y profundo.
¿El desorden durante el juego es negativo?
No necesariamente. El desorden suele ser una señal de exploración activa. Con el tiempo y el acompañamiento adecuado, el orden se aprende de forma natural.